"Shadows are falling and I’ve been here all day
It’s too hot to sleep, time is running away
Feel like my soul has turned into steel
I’ve still got the scars that the sun didn’t heal
There’s not even room enough to be anywhere
It’s not dark yet, but it’s getting there
It’s too hot to sleep, time is running away
Feel like my soul has turned into steel
I’ve still got the scars that the sun didn’t heal
There’s not even room enough to be anywhere
It’s not dark yet, but it’s getting there
Well, my sense of humanity has gone down the drain
Behind every beautiful thing there’s been some kind of pain"
Behind every beautiful thing there’s been some kind of pain"
Not dark yet - Dylan
Preludio de un recomienzo existencial
Me defiendo de la soledad diurna de la oficina y del silencio nocturno de la casa escuchando nueva trova. Esta noche, tomo un vodka en las rocas y se me hace difícil escribir públicamente, tal vez, ya que hay algunos que conocen la cara que hay detrás de estas letras. Igual decir la verdad esta noche me hará bien.
Me canso de andar con mis ojos cansados entre las ajenas oficinas y calles de esta marchita y gris ciudad. Aquí me replica como una campana enorme el recuerdo de otras horas que aquí no se pueden recobrar ni repetir. Aquí no encuentro posibilidad de que yo ni nadie me pueda rescatar. Aquí este aire me asfixia. Aquí la danza macabra de ir al trabajo y regresar a la casa diariamente desata sentimientos encontrados y mudos que silenciosamente despedazan mis huesos. Aquí mi gato Fede, sobre viviente de huracán Katrina, cuida mi sueño mientras duermo y me preparo para la batalla del próximo día.
Sería demasiado fácil decir que es una cuestión de mal de patria. Este asunto después de dieciocho años requiere de una explicación mas detallada. Quizá lo más simple sería decir que me rehuso a pagar el precio exorbitante de formar parte de esta pinche sociedad. No me puedo olvidar de la tilde en la ú de mi primer nombre y por lo tanto, no puedo cambiar mi nombre. No puedo renunciar a mi tierra por tener solamente el derecho legal de ser un extranjero permanente en otra tierra, donde no hay espacio para mis tradiciones, y para mi gente. Este Fausto no venderá su alma por el dudoso lujo de apostar de ser parte de un sistema que siempre nos ha negado. Aquí no puedo desperdiciar mi tiempo buscando el visto bueno del cara pálida o el de sus cómplices de múltiples colores.
Como profesional de computo, se que muchas veces la manera más fácil de resolver un problema con una computadora rebelde es apagarla y prender la máquina para que se cargue el sistema operativo y se limpie la memoria. Esta tarde me di cuenta, mientras me miraba en el espejo del baño de una tienda de ropa y tardé un segundo en reconocer mi flaco reflejo y las canas de mi barba, que me hace falta recomenzar mi máquina vital para borrar los malos momentos, que me hace falta llenar el disco duro con nuevos archivos, alegres y lúdicos, de manera que pueda reconocer, entender y asimilar como he cambiado en los seis últimos años. Ya no puedo seguir cantando la misma canción porque su compás ha cambiado y está en otro tono. La locura o la estupidez consiste en repetir un acto y esperar un resultado diferente.