Sunday, June 27, 2010

Morente 001: Manhattan

Me condenaron a veinte años de hastío
Por intentar cambiar el sistema desde dentro
ahora vengo a desquitarme
primero conquistaremos Manhattan
después conquistaremos Berlin

Me guía una señal en los cielos
me guía esta marca de mi piel
me guía la belleza en nuestras armas
primero conquistaremos Manhattan
después conquistaremos Berlin

Quisiera estar siempre contigo
me gusta tu cuerpo, tu espíritu, tu ropa
pero ¿ves esa fila que avanza en la estación?
te dije, ya te dije
que yo,
que yo era uno de ellos

Me amaste como perdedor
y te preocupa que pueda vencer
sabes como detenerme
y no me sabes tu comprender
¿Cuántas veces recé para yo volver a empezar?
primero conquistaremos Manhattan
después conquistaremos Berlin

Recuerda que yo vivía para la música
recuerda que de mi te mantenías
hoy es el día del padre y estamos heridos
primero conquistaremos Manhattan
después conquistaremos Berlin.

Manhattan - Omega - Enrique Morente y Lagartija Nick


Estuve unos días en Manhattan y confirmé una de mis verdades que la gente de la puta ciudad de Seattle y la ciudad en sí, por el frío, la lluvia y el moho incesantes, me hacen daño, que solamente necesito unas horas lejos de su mortecina blanquitud para sentirme mejor del síndrome de colon irritable y de la ansiedad diarias que me acechan en la calle y en el trabajo y para recobrar la fuerza que necesito para cumplir con mis sueños y los compromisos sociales que libremente he adquirido: justicia y libertad para todos.

¿Cómo explico lo que he experimentado por tantos años?  ¿Cómo retrato esos ojos azules que no entienden mis palabras, ms costumbres y mis gestos? ¿Cómo hago para darle cuerpo al viejo cáncer de la supremacía blanca que fue apoyada por gente como Kant y Darwin, por no mencionar a los hipócritas que firmaron la declaración de independencia del país en que ahora me encuentro? Esa enfermedad que se propaga por medio de la propaganda, las noticias, las películas y series de televisión y la música de las tierras de los gringas y de los europeones. Ese dogma que no da lugar a entender nuestra realidad de otra manera.

La principal diferencia entre una ciudad grande, Nueva York, y una ciudad pequeña, Seattle, es que en las grandes ciudades hay espacio para el anonimato, para ser diferente, que nadie se sorprende del acento o del aspecto físico de nadie. Es casi como si hubiera un territorio intermedio en que todos se encuentran y se comunican, en que es posible articular un discurso colectivo inclusivo. Esto no significa que no haya quienes crean en un discurso gringo hegemónico, sino más bien que es posible encontrar lugar para los dos discursos y por lo tanto para luchar en contra de la gente que nos odía, que no serán felices hasta que logren nuestra esterilización tanto corpórea como cultural.

Aquí sería mejor aclarar ciertas premisas discursivas. El propósito de toda ideología es su reproducción, por lo tanto, si una ideología no se reproduce, ha fallado. La supremacía blanca es la ideología racial dominante del capitalismo. Nosotros, como colectivo periférico pluricultural, solamente podremos sobrevivir si articulamos nuestra realidad de acuerdo a las necesidades de nuestras tradiciones y  de nuestras costumbres. No podemos aceptar formulas extranjeras, como los tratados de comercios gringos y europeos y el tratamiento shock del Banco Mundial y del FMI, que niegan nuestra realidad para el mantenimiento de principios económicos foráneos, que solamente hacen más ricas las compañías extranjeras.

Ahora, la copa mundial de la FIFA, me ha recordado que la lucha sudafricana en contra del apartheid no logró el bienestar económico de la mayoría de la gente de color y ahora este desenlace se nos presenta como el logro de la paz racial de este país, en la que los blancos siguen en control de los medios de producción, por la insistencia de las fuerzas del mercado, del FMI y el Bnaco Mundial, menos la minoría de Congreso Nacional Africana (ANC), mientras que los demás siguen en la pobreza, como antes, como siempre.¿Sería pertinente preguntarle a Mandela si el logro de la nacionalidad sudafricana, si la ilusión de unidad nacional  es más importante que el logro de la justicia económica entre los distintos grupos que conforman la nación sudafricana? ¿De que me sirve la bandera si no tengo qué comer?

Me doy cuenta que ya me cansé de ser extranjero en este puta ciudad, y que no tengo tiempo para los que no pueden entender nuestro acento. Esa gente sigue pensando que el mundo es como antes cuando no exigíamos nuestro derecho de ser nosotros sin traicionar nuestra historia, las culturas de todas las américas a las que pertenecemos, nuestro idioma y el derecho de no renunciar a nuestra identidad.

Saturday, June 26, 2010

Busco palabras en medio del silencio de la noche

Algunos días son más difíciles. Curo mis heridas por medio de la practica diaria del ejercicio y de la guitarra. Ahora, escucho a los Stones y tomo vodka absolut en las rocas.

La diferencia entre un preso y yo es que el preso sabe cuando sale de la cárcel. Mi prisión no tiene barrotes ni muros pero no dejo de vivir en un territorio delimitado por las expectativas y las demandas de los demás. Ahora, busco la libertad de los que no pueden vender sus sueños, de los que no pueden ponerle precio a sus sueños. Es cierto que tal vez me quede poco tiempo. Igual apuesto por ese territorio en que ser libre no sea ua ilusión de la madrugada.